jueves, 31 de julio de 2014

¿La quisiste?

— ¿La quisiste?
— Estuve con ella ¡Claro que la quise!
— ¿Y después de que todo acabo, la seguiste queriendo?
— Aunque a veces me cueste aceptarlo, sí, la seguí queriendo…
— ¿Y porque no luchaste, porque no hiciste algo para volver con ella?
— ¿De qué me hubiera servido? Si yo sabía que a pesar de quererla lo nuestro ya no podía ser; si a veces intentamos e intentamos aun sabiendo que es inútil y llegamos a ese punto en el que nos damos cuenta de que ya fue suficiente.
Está de más decir que la amé, que lo que viví con ella fue hermoso, y que como se lo prometí más de una vez no la voy a olvidar nunca, y quizás ella hoy me odie, quizás todas sus amigas me odien porque piensan que fui un tonto, que al poco tiempo de dejarlo con ella andaba con otras chicas, que nunca la quise, y todas esas estupideces que dicen las personas, pero nadie sabe lo mal que yo lo pasé por ella.
Nadie tiene una idea de las sonrisas que me sacaba con el simple hecho de mandarme un mensaje, y puede ser que sí me haya equivocado, que algunas cosas las haya hecho mal, pero la quería, de verdad la quería. Y eso se lo puedo discutir al que sea, por un tiempo intenté fingir que no me importaba, que ella era libre de hacer su vida y yo la mía, por un tiempo creí haber superado todo lo vivido, hasta que la vi. La vi riendo con sus amigas, la vi feliz, y entendí que por más de que pase el tiempo nunca dejaré de quererla, nunca podré olvidarla completamente y hoy, que ya pasó un tiempo, que ya crecí bastante puedo decirte que la amé, que fui el hombre más estúpido del mundo por haberla perdido, que quizás tenía que haber luchado un poco más, pero las cosas fueron así, hay relaciones que no tienen salvación...
— ¿Crees que ella ahora este con alguien que realmente la merezca?
— No sé si la persona con la cual está la merece, ¿quién soy yo para decirte eso? La hice sufrir tantas veces que sería un idiota si opinara con respecto a su relación, pero a la persona con la cual hoy está, solo le pido que la cuide, que la ame, que la respete, que no la haga sufrir, que le saque tres sonrisas por cada lagrima que yo le saqué, y si ese hombre es capaz de hacer eso, si esa persona puede hacerla feliz y amarla la mitad de lo que la ame yo... Tiene todo mi respeto y de corazón y con lágrimas en los ojos puedo desearles lo mejor.

jueves, 26 de junio de 2014

Aquellos héroes

Incesantes silbidos se metían en lo más profundo de su oído alcanzando los miedos más oscuros de su mente mientras cerraba los ojos con fuerza e intentaba salir de aquel infierno pensando en su esposa y sus hijos, imaginando abrazarlos cuando llegase a casa de nuevo.

Se escurría en aquella esquelética barca metálica, apretando, casi estrangulando a su inseparable amigo, el único que podría abrirle paso si lo usaba de la forma correcta, su rifle. Compañeros gritaban a su alrededor en el caos más absoluto, vomitaban en las lanchas por el mareo que les provocaban las olas que mecían su transporte, lloraban como niños arrinconados como ratas sin escapatoria, maldecían a los cuatro vientos mientras otros rezaban…

Aquellos valientes hombres sometidos a la presión de la muerte por un paso en falso exponían la más triste cara de un ser humano, el miedo en su máxima expresión. Esos silbidos de las balas pasando a escasos centímetros de sus cabezas eran lo más parecido al sonido de la guadaña de aquella que viste de negro. En aquella playa paseaba su ensangrentada hoz clavándola en la arena con la misma facilidad que se había cobrado aquellos cuerpos inertes que allí yacían. La única duda que les asaltaba a cada uno de aquellos muchachos era si aquel día mirarían al ángel de la muerte a la cara o si podrían pasar inadvertidos a aquella caza que se cernía en aquel rojo amanecer.

viernes, 20 de junio de 2014

Placeres de la vida (VI)

  • Enamorarme de ti
  • Partir el caramelo de la crema catalana con la cucharilla
  • Escuchar un vinilo sobre un gramófono
  • Desnudarte lentamente
  • La arena de playa entre los dedos

miércoles, 18 de junio de 2014

¿Qué eres?

No eres la talla de tu sostén, ni eres la anchura de tu cintura.
No eres el color de tu cabello, el color de tu piel o el color de tu lápiz labial.
No te defines por la cantidad de atención que obtienes de los hombres o de las mujeres.
No eres la foto de perfil que tienes, ni los "me gusta" que puedes obtener.
No eres ese diminuto vestido rojo, ni la blusa que muestra tu ombligo.
No eres ese piercing, ni los tatuajes que puedas tener.

Eres las cosas con las que sonríes y las palabras que dices.
Eres los sentimientos y los pensamientos que tienes.
Eres hermosa no por la forma de tu cuerpo, sino por la calidad de persona que eres.

viernes, 30 de mayo de 2014

Cupidity - Kismet Diner

A veces tienes que escuchar con tu corazón.

Zoe trabaja en Kismet Diner y sueña con convertirse en cantante, pero por el momento no le molesta servir las mesas. Por supuesto que ayuda que todos en el restaurante la quieran; su jefe hasta compró un karaoke para que Zoe pudiera cantar a sus clientes.

Una noche de sábado, en medio de un improvisado concierto, Zoe descubre un cliente que nunca antes había visto y que luce totalmente desinteresado. Normalmente, esto no le importaría... pero él actúa como si ella no estuviera ahí. ¿Quién es él? ¿Por qué Zoe no puede dejar de mirarlo?

Cupidity. Disfruta el viaje... Amarás el final.