Preparando una cena romántica para dos.
lunes, 30 de diciembre de 2013
Momentos perfectos (II)
Se oye música clásica a la par que ella tararea y echa la mente a volar con los ojos cerrados. Él se acerca por detrás rodeándola con sus brazos sosteniendo el cuchillo con el que se dispone a serrar. Cuando ella abre los ojos, sorprendida, deja salir de su boca un grito. Silencio. El rojo domina la escena...carmín, vino tinto derramado por el suelo, la hoja del cuchillo...
domingo, 29 de diciembre de 2013
sábado, 28 de diciembre de 2013
viernes, 27 de diciembre de 2013
Placeres de la vida (I)
- Andar descalzo
- Beber chocolate caliente en una tarde de frío
- Oler a mojado mientras jugamos entre las mantas
- Que sientas vértigo cuando te toco
- Comer con los dedos las patatas fritas
jueves, 26 de diciembre de 2013
Chatarra
Él, como si de un obrero incombustible se tratase, buscaba entre miles de piezas que cualquiera de otra época tacharía de chatarra inservible. Por fin, lo que necesitaba, un recambio para aquel ojo dañado. No difícil de conseguir, pues tras las cuatro paredes de ese improvisado desguace, lo más común que poblaba aquella tierra ausente de vida, eran cuerpos inertes de máquinas de un pasado por el que ya nadie se interesa. Millones de máquinas idénticas que antaño trabajaron a su lado para eliminar los residuos que forman montañas artificiales. Hoy, él es el único que continúa con la tarea para la que fue diseñado.
Ella, un artefacto fabricado por la que podría ser una raza miles de años más avanzada en comparación con ese pequeño pedazo de chatarra oxidada, mira a su alrededor asombrada por lo que sus digitalizados ojos ven. De repente, un objeto poco común le llama su atención, un pequeño trozo de metal llamado Zippo por su escritura en la chapa que le recubre. Tras hacer funcionar aquella ruleta sin mucho más esfuerzo, acaba de crear fuego de la nada. Un regalo sólo adjudicado a los humanos que ya no están ahí. Como hipnotizada miró la llama durante aquellos segundos en los que el tiempo pareció ralentizarse.
Aquel trozo de metal con ojo nuevo quedó maravillado por lo que acababa de ocurrir. Miró la llama detenidamente pues nunca antes vio nada parecido. Deslizó su mirada hacia aquellos ojos azules que aún seguían fijados en aquella llama que bailaba al son de la brisa que se colaba por aquellas maltrechas paredes. Su cuerpo empezó a estremecerse como si de un cortocircuito se tratase, al tiempo en que intentaba agarrar con aquellas pezuñas de metal las pequeñas manos que parecían emerger de aquella pulida y perfecta creación.
Misión imposible.
miércoles, 25 de diciembre de 2013
martes, 24 de diciembre de 2013
Momentos perfectos (I)
Sus sienes permanecen en contacto mientras el sudor se entremezcla tras casi una hora de sensuales movimientos. La respiración de uno en el oído del otro. Miradas a los pies, visualizando como las piernas de uno entrelazan las del otro en perfecta armonía. Él con su brazo rodea su cintura, suena la música…el espectáculo debe continuar...
Clases de bachata.
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